Planes románticos en pareja para realizar en Granada

Si estás pensado en tener una escapada romántica a Granada, o vives en la ciudad y quieres sorprender a tu pareja, este artículo es para ti. Déjate aconsejar por Followme, y disfruta de la Granada más romántica de la mano de gente que realmente conoce y ama la ciudad.

Seas o no de Granada, dejarse seducir por esta ciudad es algo bastante sencillo. Entre sus calles se mezclan diferentes estilos arquitectónicos, que lejos de dar una sensación de recargo o agobio dotan a Granada de una singularidad propia, fruto de su pasado histórico.

Por ello, esta serie de planes harán de tu fin de semana o de tu cita algo diferente y que recordar.

Cena con vistas a la Alhambra

Sabemos que es una de las opciones más típicas, pero hay a quien le siguen gustando los clásicos. En el Albaycin hay varios restaurantes con unas fabulosas vistas a este palacete árabe, que te harán disfrutar de una noche inolvidable y romántica. Muchos de ellos son antiguas viviendas que han sido restauradas a medida con el fin de hacerle sentir al visitante como en casa. De este modo se puede disfrutar de una experiencia muy acogedora y hogareña.

Escapada de fin de semana en la nieve

¿Has pensado en sorprender a tu pareja con un fin de semana de nieve y chinea? Sierra Nevada ofrece una gran oferta cultural para todos los públicos y todas las edades. Además de disfrutar de dos días esquiando o encima de tu snowboard por la noche tienes infinidad de planes.

Podréis tener una romántica cena en alguno de sus restaurantes o salir de fiesta si sois de los que prefieren la marcha en alguno de sus pubs. Por otro lado, siempre os quedará la opción de chimenea y manta y disfrutar de una noche de juegos de mesa. Eso ya depende del plan que más se ajuste a vosotros.

Escapa de fin de semana en La Alpujarra Granadina

Si necesitas evadirte de la rutina junto a tu pareja, y desconectar por un fin de semana, Las Alpujarras Granadinas son tu destino, porque además de tratarse de un maravilloso retiro natural, podréis dejar salir vuestro lado más romántico. Te invitamos a que te dejes perder por estos pueblos de blancas fachadas y casas bajas, donde disfrutar de una inmejorable gastronomía local.

El famoso plato alpujarreño, aunque algo copioso, es una delicia que no puedes dejar pasar si vienes de visita a Granada. Por otro lado, para los más deportistas este también es un destino a resaltar.

Granada se caracteriza por su escarpada cordillera montañosa, que cruza la provincia de este a oeste. Podrás disfrutar de la cara sur de la misma con algunas de las rutas de senderismo que este paraje natural ofrece.

Subir al Mulhacén, al Veleta, o hacer la ruta de 7 Lagunas son algunos de los senderos por los que desconectar y vivir dos días sin demasiada cobertura.

Spa y Baños árabes

Granada fue ocupada casi 10 siglos por el pueblo árabe, y eso además de un legado arquitectónico, también ha dejado una tradición perfecta para hacer en pareja. En Granada podréis disfrutar de una relajante tarde dentro de un spa o unos baños árabes, al tiempo que os olvidáis de todo con un masaje.

Dejaos cuidar entre aguas termales y agradables olores, gracias a este plan tan romántico.

Espectáculo de flamenco en Granada

¿Y qué os parece una velada disfrutando del mejor flamenco? Granada tiene una larga tradición entorno a este estilo musical. Algunos de los grandes artistas del panorama internacional son oriundos de Granada, por lo que visitando La Casa Del Arte Flamenco tendréis el espectáculo inolvidable.

Además encima del escenario se sitúa su restaurante Faralá, un elegante y romántico lugar donde disfrutar de una experiencia gastronómica en pleno centro de Granada.

Jardines de la Alhambra y Carmen de los Mártires

Otra de las opciones para disfrutar de Granada en pareja que te proponemos es pasear por sus parques y jardines. Entre ellos destacamos los jardines de la Alhambra y el palacete contiguo, llamado Carmen de los Mártires, donde podréis evadiros en una tranquilidad inesperada en pleno centro de la ciudad. Al mismo tiempo, desde estos jardines podréis deleitaros con unas vistas inmejorables de la urbe.

Por otro lado, siempre puedes optar por una visita guiada de la mano de alguno de nuestros guías, con los que descubrir la ciudad y su historia de manera totalmente gratuita.

Atardecer con vistas a la Alhambra

Disfrutar de Granada es bastante sencillo, pero ver atardecer con vistas a la Alhambra no es algo que se pueda disfrutar todos los días, además de ser un plan perfecto para hacer en pareja en la ciudad. Por ello, te recomendamos que localices algunos de los miradores de los que ya hemos hablados en otros post y te prepares para ver atardecer cómodamente sentado.

Entre ellos, el Mirador de San Miguel es uno de nuestros preferidos, ya que permite ver la ciudad desde lo más alto.

vistas a la Alhambra desde el Mirador de San Nicolas

Merienda en algún café o tetería acogedora

Además del barrio de la Calderería, donde disfrutar de un delicioso té junto a un muy azucarado postre árabe, en Granada cada vez es más común encontrar cafés independientes y con un estilo muy cuidado, donde se sirven cafés e infusiones de todos los sabores y orígenes.

Más allá de las tradicionales cafeterías granadinas que ya cuentan con una larga tradición, y en donde deberéis probar el obligatorio pionono, dulce típico local, en Granada cada vez se cuida más al café, donde muchas parejas ya son habituales clientes.

Ruta de tapas por el centro

Granada es nacionalmente conocida por sus tapas, y aunque bien es cierto que hay que saber elegir destino, disfrutar de unas cañas junto a un buen plato de pescado frito, o un pequeño plato alpujarreño es una idea más que obligatoria para aquellas parejas que quieran disfrutar de una Granada romántica.

Esperamos que este post os sirva como inspiración para disfrutar de algunos de los planes románticos para hacer en pareja en Granada, y os animéis a disfrutar de esta maravillosa ciudad desde otro punto de vista.

Razones para visitar Granada en invierno ¿Cómo hacer turismo en Granada sin sufrir el frío?

Granada es conocida a nivel nacional por ser una de las ciudades más frías del país. Sus características geográficas, que la sitúan en mitad de un valle junto a Sierra Nevada, hacen que sea una ciudad que alcance temperaturas incluso negativas en ciertos días del año.

Sin embargo, no es una de las ciudades más atractivas de la península por nada, y eso hace que visitarla en invierno también sea algo altamente recomendable y que permite ver una cara muy diferente de esta ciudad tan turística y que suele estar tan colmada de visitantes.

A lo largo del siguiente artículo expondremos una serie de planes con los que poder aprovechar la ciudad de Granada durante sus meses más hostiles, para aquellos a los que el frío los tenga un poco dubitativos. ¿Preparados? Pues vamos a ello.

Granada de museos y calefacción

Granada cuenta con algunos museos en los que además de refugiarse del frío se pueden pasar unas horas muy agradables disfrutando de su contenido.

Entre algunos de ellos queremos destacar el Parque de las Ciencias, museo más visitado de Andalucía y que se ha convertido en un referente internacional de la difusión científica. Entre sus más de 70.000 metros cuadrados de extensión podemos encontrar un planetario, un espacio donde observar y conocer la fauna y vegetación de los trópicos, o incluso una sala dedicada a los más pequeños, donde poder descubrir y aprender haciendo experimentos científicos.

Altamente recomendada para pasar un agradable día si vienes a visitar Granada en invierno con toda la familia.


Otro de los museos con gran afluencia de visitantes, entre otras razones por su ubicación, es el Museo de las Bellas Artes, en el interior del Palacio de Carlos V, recinto de la Alhambra. Este museo alberga unas 2.000 piezas de arte, entre cuadros y esculturas, donde predominan los estilos barroco y renacentista.

Además de que el edificio en su exterior es interesante de visitar, ya que se trata del único edificio europeo que tiene forma cuadrada en su exterior y redonda en su interior, su contenido merece la visita.

Gratuito para todo europeo, y con un precio de 1’50€ para el resto de visitantes, se trata de una exposición que permite disfrutar de una completa y variada serie de obras artísticas, además de poder conocer el interior del Palacio de Carlos V.


Granada, una ciudad de mil caras

Aunque se dice que en Granada las estaciones intermedia, como la primavera y otoño, brillan por su ausencia, esta ciudad sabe enamorar a su visitante en todos los momentos del año, y una de las razones son sus paisajes.

La emblemática postal de las vistas a la Alhambra desde el mirador de San Nicolás cambia considerablemente si se trata de verano o invierno, ya que la Sierra aparecerá con o sin nieve.

Una frase muy común entre los habitantes de esta ciudad es “Ya hay nieve en la Sierra” lo que indica el inicio de las bajas temperaturas. El granadino vive pendiente de este momento, ya que significa el inicio de la temporada de esquí, y de los gorros de lana.

Algunas de las vistas más impresionantes son las de la Alhambra y Sierra Nevada desde cualquiera de sus miradores, así como las que ofrece la parte alta de Granada desde la Avenida de Colón. Desde ambas localizaciones se puede disfrutar de un paisaje urbano cubierto por una capa blanca de nieve de Sierra Nevada.

Que no falten los platos tradicionales

Otra de las ventajas de visitar Granada durante los meses más fríos es poder disfrutar de sus típicos platos de invierno. Como ya hemos comentado en post anteriores, Granada cuenta con una amplia variedad de platos, tanto dulces como salados, y algunos de ellos sólo están disponibles en determinadas épocas del año.

No es el caso de los churros con chocolate, que podrás disfrutar de ellos en cualquier mes del año, pero si bien es cierto que en invierno disfrutarás doblemente de ellos. En Granada existen algunas churrerías muy típicas que harán de una merienda o desayuno un momento de placer.

Por otro lado, se encuentra la Cuajada de carnaval, un postre muy típico que se puede empezar a disfrutar desde que se acaba la Navidad, hasta un poco después de Carnaval. Se trata de un postre típico granadino que se elabora usando los mantecados, polvorones y demás postres sobrantes de Navidad.

Practicar deportes de invierno


Otra de las ventajas de visitar Granada es invierno, es disfrutar de su oferta de ocio deportivo. Granada está situada a unos 30 – 40 minutos de Sierra Nevada, lo cual la convierte en un destino muy atractivo para aquellos que estén interesados en practicar deportes de nieve como el snowboarding o el esquí.

En ella se pueden encontrar una amplia gama de escuelas y clubs con los que poder iniciarse en este mundo. Al mismo tiempo, los deportistas más aventajadas podrán disfrutar de sus amplias pistas, ya que ofrece pistas de mayor y menor dificultad.

Por otro lado, para aquellos que prefieran un entretenimiento menos arriesgado y más económico, Granada también cuenta con varias pistas de patinaje sobre hielo, donde los niños, e incluso los más mayores, podrán disfrutar entre culetazo y culetazo.

Hace menos frío del que te esperas

Y por último, si todo esto no te ha terminado de convencer, podemos asegurarte de que hace menos frío del que te imaginas. Aunque se encuentra a la falda de Sierra Nevada, Granada presenta un clima lo suficientemente seco como para que cubrirte de ropas de abrigo sea suficiente para aislarte del frío.

Al contrario de lo que puede pasar en ciudades más húmedas de interior, Granada permite disfrutar de sus calles durante las horas de sol si vas bien abrigado, por lo que no debes preocuparte demasiado.

Esperamos que con este artículo os animéis a visitar esta hermosa ciudad, en cuyo caso quizá os interese contratar alguno de nuestros tours gratuitos con los que conocer la ciudad de una forma diferente.

Platos típicos de Granada

Granada es una provincia de playa y montaña, por lo que sus platos típicos no podían dejar de lado esa variedad  geográfica. Acompáñanos en este viaje por la cocina típica granadina y llenate los ojos de deliciosos platos.

Entrantes granadinos

Granada es bien conocida por sus tradicionales tapas, platos que acompañan de manera gratuita las bebidas de sus bares. Pero más allá de eso, hay un serie de entrantes tradicionales de la zona que no podemos pasar por alto.

Jamón de Trevélez

Nacional e internacionalmente conocido, esta tipología de jamón que cuenta con denominación de origen, es producido en la comarca de Granada, concretamente en el pueblo de la Alpujarra granadina, Trevélez.

Su especial sabor se debe a su delicado y cuidado proceso de curación, que puede durar de entre 12 a 24 meses. Otra de sus características es las condiciones naturales en donde se seca, a 1.7000 metros de altitud, lo que permite obtener un producto de excelente calidad sin la necesidad de añadir conservantes.

Caracoles

Este plato amado y odiado por partes iguales es bastante popular en la provincia de Granada. En barrios como el Albaycin cuentan con varios locales con larga tradición en este plato. Al que sepa apreciar su sabor le elegrará saber que es un alimento bajo en grasa y con un alto porcentaje proteico, además de contar con un toque picante perfecto para los fríos días de invierno.

Acompañado de una buena hogaza de pan, este plato suele servirse en marmitas de barro, y se come con palillos de dientes, para así poder sacar el bicho de su interior.

Remojón Granadino

Este plato tan típico de Granada suele encontrarse como tapa en muchos bares del centro durante la época de Semana Santa, ya que tradicionalmente los 40 días antes del viernes santo en España no se comía carne, siendo mucho más habitual el consumo de pescado.

Este plato, aunque sencillo, presenta una combinación de sabores que puede no ser santo de devoción de muchos paladares. Sin ingredientes son: naranja, bacalao seco, cebolleta, huevo duro, aceitunas negras, y todo eso aliñado con un buen chorreón de aceite y sal.  Esto termina por conseguir una mezcla agridulce que se sirve frío.

Habas con jamón

Muchos recordarán pasar largas tardes de invierno junto al brasero desmembrando vainas pasar sacar las verdes habas de su interior. Este plato típico se sirve de tapa y de plato principal y es acompañado con pequeños tacos de jamón y un sofrito de cebolla.

A los amantes de las verduras este sencillo plato, acompañado de un huevo, les encantará.

Saladilla

Para acabar con los entrantes, no podíamos dejar de lado las famosas saladillas. Estos pequeños panecillos ganan adeptos con los años. Su toque de aceite y la sal gorda que los caracteriza los hace perfectos para acompañar cualquier comida.

Son famosas las panaderías del Albaycin, donde por sólo 1€ el visitante puede llevarse una bolsa llena de estas pequeñas delicias.

Comidas principales granadinas

Habiendo dado un buen repaso a los entrantes granadinos, a continuación hablaremos de los platos principales, con los que seguir relamiéndonos.

Plato Alpujarreño

Si hay un plato granadino que todo el mundo conoce, ese es el plato alpujarreño. Aunque no sea la opción más saludable o ligera para un almuerzo, este plato está compuesto principalmente por carne de cerdo, como morcilla, lomo, longaniza y jamón serrano. Todo ello debe ir sobre una base de aceitosas patatas a lo pobre, y dependiendo de la zona, incluso pimientos verdes fritos y huevo.

Tortilla Sacromonte

Esta tortilla poco tiene que ver con la típica tortilla española, aunque en algunas ocasiones de elabore con patata. La receta original de la tortilla Sacromonte está elaborada por huevos, sesos, criadillas y otros tipos de casquería. Algunas de sus versiones esta tortilla puede llegar a incluir nueces, guisantes o incluso pan rallado para ganar consistencia.

Dada sus características, no todos se atreverían a probarlas, pero para paladares más atrevidos, esta tortilla con toques de vino blanco y laurel es todos un manjar.

Olla de San Antón

Este consistente caldo debe su nombre a la tradicional matanza que se celebra (o celebraba) en día 17 de enero con motivo del día de San Antón. Las familias se reunían en torno a esta olla que se cocina con arroz, habas y gran cantidad de partes del cerdo, donde no podía falta una morcilla. En muchas familias se cocinaba todo en la misma olla, pero a la hora de servirlo se reservaba en un plato aparte toda la carne de cerdo. Este plato de carne se comía al final, y es conocido como la pringá.

Potaje de Hinojos

El potaje o puchero de hinojos se trata de un plato con tanta tradición como el puchero tradicional. La principal diferencia entre el puchero de hinojos y el tradicional son las verduras, donde en esta receta se lleva todo el protagonismo el hinojo, y en el puchero, dependiendo de la región y el comensal, se puede añadir zanahoria, cebolla o pimientos y tomates.

Este plato tenía especial relevancia hace más de un siglo cuando la población vivía en el campo, ya que el hinojo es una mala hierba que crece de manera natural en estas zonas climáticas. Durante los últimos años esta receta se cocina cada vez menos ya que no se suele destinar tierra de campo a su cultivo, o no tiene tantos adeptos como para destinar una partida a su recolección. Sin embargo, algunas familias todavía aprovechan sus salidas campestres para recolectar algo de esta planta y llenarse los estómagos

Choto al Ajillo

Este plato es la esencia de la Alpujarra granadina hecha comida. Aunque poco ligero, este plato calienta los estómagos con su sofrito de tomate y sus ajos. Tradicionalmente se cocinaba en una gran olla sobre un fuego de leña.

Gachas de ajos quemados

Si queremos pensar en un plato típico de gente humilde, las gachas de ajos quemados son el mejor ejemplo. Si obviamos los ajos, las gachas de sémola han sido siempre la comida que nuestros abuelos recuerdan de su infancia de postguerra.

Esta versión de las gachas de sémola se elabora con un sofrito de tomate y pimiento seco, junto a unos cuantos ajos y almendras, haciendo que la masa quede mucho más compacta y recia. En algunos restaurantes es posible encontrarlas con torreznos o daditos de carne de cerdo muy frita. Todo un reconstituyente para un frío día de invierno.

 

Espeto sardinas

Aunque no sea exclusivo de Granada, esta provincia tiene una larga tradición de turismo en la costa tropical, y eso significa en otras palabras un espeto de sardinas frente al mar. Este barato manjar se elabora a fuego de madera, siendo los espeteros quienes ensartan las sardinas en ramas de caña de azúcar, tan común en este tipo de latitudes.

Son famosas las postales de barcas de madera que son usadas como barbacoas para cocinar estos espetos de sardinas. Si visitas la costa granadina durante el verano lo puedes irte sin haberlos probado.

Moraga de sardinas

Este guiso marinero tiene sus orígenes en la época de la Granada árabe, de ahí su nombre que en mozárabe significa asado. Este guiso hecho a base de sardinas y vino blanco se cocina sobre una cazuela de barro, y es tradicional de zonas de costa.

La sardina es cocinada a fuego lento en una base de cebolla y tomate, que acompañado de una buena hogaza de pan calma el hambre de cualquiera.

Esperamos que hayáis disfrutado de este paseo por la cocina tradicional andaluza, y os dejéis caer por sus calles del centro de Granada o del Albaycin donde muchos de ellos pueden ser degustados a muy buen precio.

Visita el Albayzín

Granada es una ciudad que trasciende los muros de la Alhambra. Más allá de la ciudad palatina sobre la colina de la Sabika, nos encontramos con una ciudad dinámica con miles de rincones únicos por los que es un auténtico placer perderse. El viajero que pisa la ciudad por vez primera, es probable que de Granada haya escuchado mentar la Alhambra, pero que desconozca el patrimonio cultural vasto y sin parangón que circunda el entorno del centro histórico.

Desde FollowMe Granada damos un servicio integral para garantizar que los visitantes tienen opciones fiables para conocer la auténtica magia de la capital nazarí, esa que se cuece en las plazas del Albayzín, se alimenta con los quejíos del barrio gitano del Sacromonte y que se baña de la luz del Realejo. El centro histórico de Granada está rodeado de maravillas esperando a ser descubiertas, y nosotros te damos unas pinceladas de lo que sí o sí, debes ver en Granada. Hoy hablaremos del barrio del Albayzín. El antiguo barrio árabe de la ciudad.

Albayzín

De Jebulon – Trabajo propio, CC0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=21175790

El barrio del Albayzín está considerado patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

El origen de esta zona de la ciudad se ha perdido en los anales de la historia. Los primeras trazas de civilización que se encuentran en el barrio son las de una muralla íbera que se construyó en algún momento entre los siglos V y I A.C. En el barrio abundan restos romanos y existe discrepancia en las población que quedó tras la caída del imperio. Tras la llegada de los musulmanes el principal núcleo de población que se encontraba en las inmediaciones de la ciudad era Elvira, situada en lo que hoy es el municipio metropolitano de Atarfe.

Lo que está claro respecto al Albayzín es que en él encontramos los primeros vestigios de la población Granadina como tal. Sería en el año 1013 cuando los Ziríes, que vinieron para combatir junto a Almazor, fundaron la Taifa de Granada, tras el ocaso del califato de Córdoba. Los Ziríes buscaron un enclave de fácil defensa y trasladaron la capital de la otrora Cora de Elvira a la nueva Medina Garnata. Construyeron una gran muralla defensiva que rodeaba por completo lo que hoy día se conoce como Albayzín.

Este barrio vivió su máximo esplendor durante el gobierno de la Dinastía Nazarí, un reino próspero y rico que vivía del comercio y que fue nutriéndose de una creciente población a medida que los cristianos avanzaban por la península. Mientras Europa entera se veía sumida en una profunda crisis, el reino Nazarí siguió creciendo y prosperando. Sus puertos centralizaban el comercio entre Barceloneses, Genoveses, el Magreb y el Norte de África.

Durante los siglos de gobierno de la dinastía Nazarí el Albayzín fue el barrio del pueblo llano y los comerciantes, quedando la Alhambra como ciudad de los reyes, la nobleza, ejército y servicio.

A día de hoy el barrio conserva su esencia original, calles estrechas que protegen del sol circundadas por casas de dos plantas pintadas en cal blanca. Las callejuelas están empedradas con el doble objetivo de que no se formasen charcos y de facilitar el agarre a los caballos que tuviesen que desplazarse por las cuestas. Estas calles forman un laberinto intrincado de difícil recorrido para el visitante, en el que es fácil perderse. Cada pocos cientos de metros las casas se abren y dan lugar a pequeñas plazas y plazoletas, generalmente entorno a fuentes de agua y aljibes.

El barrio del Albayzín cuenta con vistas inigualables de la Alhambra, allí se encuentran los miradores más conocidos de la ciudad de Granada. Un espacio donde confluyen la luz, las vistas y el aroma de los naranjos, los galanes de noche y las madreselvas que tapian las fachadas de los cármenes, la vivienda tradicional del Albayzín. Grandes casas con espacios ajardinados donde los musulmanes cultivaban vid para producir vino y comerciar.

Es de obligado paso para los visitantes de la ciudad de Granada el recorrer las zonas bajo y alto Albayzín. Si estáis planeando un viaje a Granada no dejéis de echar un vistazo a nuestras visitas guiadas por esta zona. Nuestros guías oficiales, granadinos enamorados de su tierra, te desgranarán los entresijos, leyendas e historias que completan la magia de este enclave único en el mundo.

VER VISITAS GUIADAS ALBAYZÍN 

CUESTA MARÍA DE LA MIEL , UNA CALLE DEL ALBAICÍN CON UN NOMBRE MUY DULCE…

PERDIÉNDONOS POR EL ALBAICÍN Y SUS CALLES

Paseando por el Albaicín, barrio musulmán de Granada, nos encontramos con una calle muy dulce, la Cuesta de María de la Miel.
Se trata de una cuesta empinada que lleva del Aljibe del Gato a la Placeta de las Minas. Nos preguntamos de dónde vendría este nombre e investigando un poquito nos encontramos con una romántica leyenda.

Cuenta la leyenda que Selan Almaanzur, jefe de las tropas de Muley Hacen,y sus hombres sorprendieron una noche la importante villa de Zahara.Sus hombres pasaron a cuchillo a la mayor parte de sus habitantes, cogieron prisioneros a todos los que quedaron con vida, y así fueron trasportados a Granada, para que los hombres sirviesen como esclavos en las construcciones y minas, y las mujeres animaran con su belleza las delicias de la corte.Entre las hermosas que tocaron en suerte al feroz Salem Alhamar, se encontraba María de Hinestrosa, hija de un capitán cristiano, prometida hacía tiempo al alférez Fadrique de Saavedra . Selan Almaanzur no podía resistirse ante los encantos de esta mujer y reiteradamente solicitaba los favores de la dama quien no estaba dispuesta a ceder. María pasaba el día y la noche llorando su desventura o rezando para que la Virgen le sacara de aquel cautiverio, para así verse libre de su dueño y perseguidor y poderse casar, si aún vivía, con su adorado amante. Pero cuanto más se resistía más se avivaba su pasión.
Mientras tanto el prometido de María , Enrique ,tras muchas pesquisas conoció el paradero de su enamorada y se las ingenió para entrar en Granada disfrazándose y simulando ser el intérprete de un mercader de sedas .Por la noche mientras María paseaba por el jardín lanzó una nota con un ramo de jazmines dando a conocer sus intenciones. A la noche siguiente tras recoger su nuevo ramo, Selan el sarraceno sale de entre los mirtos e intenta poseerla, María logra zafarse y llegar al aljibe donde caen las flores, mientras Enrique entra en el jardín y ante los asustados criados lucha y consigue llevarse a María, mientras los jazmines dejaron el dulzor a las aguas del aljibe. Por esta apasionante historia se llama esta calle Cuesta María de la Miel recordando a la bella dama secuestrada y la existencia de un aljibe árabe asal-jiab ( aljibe de la miel) cuyas aguas decían algunos eran sumamente dulces.

Esta es una de las muchas leyendas que hay presentes en el barrio mágico del Albaicín, un entorno único y especial en donde te invitamos a perderte con nosotros. Si queréis pasear por las laberínticas calles de la zona y conocer más anécdotas e historias sobre este lugar no dudéis en uniros a nuestras visitas guiadas con nuestros guías locales, que te acompañarán a lo largo de un recorrido por este especial entorno.