¿Qué es lo que puedes hacer en tu primera visita a la Alhambra?

Alhambra, Sierra Nevada y algún secreto: cómo aprovechar la primera visita a Granada

Cuando llegamos a Granada por primera vez, es normal que nos perdamos en todas esas cosas que nos gustaría hacer, pero no sabemos cómo. En ese primer paseo por el Albayzin, en la primera caminata por Gran Vía, veremos la Alhambra al fondo. Querremos saber cómo visitarla; disfrutar de sus jardines, conocer sus salas, el contexto histórico de sus rincones. 

No sólo eso: quien ha estado en esta ciudad sabe que el palacio nazarí no es, ni mucho menos, todo lo que puede ofrecer. Mirar al horizonte, por ejemplo, nos regalará la silueta de Sierra Nevada. Un vistazo rápido tras el que nacerá la necesidad de subir a sus picos, de comprobar la sorprendente diversidad paisajística de la ciudad. Tampoco tardaremos mucho, al andar por sus calles, en respirar un ambiente en el que el flamenco emerge como elemento central. Necesitaremos ver sus espectáculos, empaparnos de su cultura.

Porque la primera vez que visitemos Granada querremos profundizar en sus raíces, en sus principales atractivos, tanto como la duración de nuestra estancia nos permita. Aún planteando un viaje improvisado, sin tiempo para cerrar visitas y comprar tickets con antelación, o programando una estancia corta, de en torno a una semana, podrás conocer los mejores lugares de la ciudad nazarí.

¿Cómo gestionar la primera visita a la Alhambra?

Una vez canalizas ideas y la emoción propia de un viaje, es momento de comenzar a organizarte. En tu primer día en la ciudad, quizás no sea el momento de agobiarte, pero sí debemos realizar un pequeño planning de todo lo que queremos visitar. 

A día de hoy, visitar la Alhambra y el Generalife con un grupo guiado es una de las mejores formas de aprovechar al máximo sus bondades. Haciendo una búsqueda y leyendo en foros, llegarás a una conclusión: tal y como están planteadas las visitas al palacio nazarí, con el número de visitantes limitado, lo ideal era acudir a una empresa que me solucionara los trámites. Sacando los tickets por libre, entre colas y trabas, nos veremos inmersos en una odisea que no nos vendrá nada bien si disponemos de poco tiempo. 

No tardaremos en dar con el portal idóneo para gestionar nuestra visita a la Alhambra. ¿Recomendación? que nos fijemos en dos detalles: que sus guías sean realmente historiadores y que el pack incluya una visita a los jardines del Generalife, la villa rural donde descansaron los sultanes nazaríes de Granada.


Es crucial: cuando visitas lugares así, quien te guía debe tener formación y conocer al detalle el monumento. Además, es crucial que la empresa disponga de entradas y agilice el proceso. De esta forma, en menos de una hora podríamos tener definido el itinerario y cerrada la visita. Al día siguiente, sin problema, estaremos disfrutando de lugares tan emblemáticos como el Patio de los Leones. 

Perdiéndonos en el Albayzin y el Sacromonte

En Granada, si hay algo tan bonito como la Alhambra, es el barrio del Albayzín, escenario declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994 y lugar donde debes pasar varios días conociendo sus rincones y miradores. Hablando con diversos turistas que deciden ir por libre coinciden en dos detalles: en la sensación de haberse perdido muchos lugares y en la impresión que les causó los que pudieron ver.

Porque, vayas o no por libre, disfrutarás mucho de sus vistas y pasarás algunos de los mejores momentos del viaje. El mirador de San Miguel Alto, San Nicolás o la escondidísima Plaza de Carvajales. En un futuro las recordarás y te darán ganas de volver. 

Hay lugares, eso sí, a los que no sabrás llegar solo. La Fuente del Avellano, sin ir más lejos, uno de los páramos más bonitos de la ciudad, no sale en las guías. Desde ella tendremos una vista panorámica de otra de las joyas de la ciudad, el Sacromonte. Es importante contar con la ayuda de un guía que haya crecido en la ciudad: quedarás enamorado de sus secretos. 

¿Subir a Sierra Nevada sin haberlo programado? 

Si durante las jornadas anteriores te has perdido por las calles del Albayzín, has visitado los Jardines del Generalife o el Patio de los Leones de la Alhambra y has tenido tiempo para tapear por el centro, habrás pensado en que antes o después tienes que subir a Sierra Nevada.

Si no has planificado nada antes del viaje, no te preocupes: subir a Sierra Nevada, aún así, es posible. Aunque sea diciembre y no tengas ropa para ir tan abrigado como -creerás- el lugar lo merece. Haber viajado sin coche tampoco es un obstáculo: no obstante, hay que descartar la posibilidad de ir por libre, ya que necesitas equipación, vehículo y guía. Organizando un tour por Sierra Nevada, en poco más de un día, te gestionarán el equipamiento, el traslado en 4×4, el seguro de asistencia y te asignarán un guía titulado. 

Disfrutar de un espectáculo flamenco

Si nos quedan fuerzas para nuestras últimas noches, conocer la cultura flamenca de Granada a través de algún espectáculo sería un broche de oro para nuestra estancia. En pleno centro histórico de la ciudad, encontramos, por ejemplo, Flamenco los Olvidados uno de los espacios más recomendados de la provincia. 

El espacio Flamenco Los Olvidados se encuentra dentro del Palacio de los Olvidados a los pies de la Alhambra junto a la Carrera del Darro; un edificio histórico que ha sido recuperado para ofrecer espectáculos de flamenco tradicional.

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